Un flujo de automatización es una secuencia de correos que se envía sola cuando una persona hace algo: se suscribe, deja un carrito a medias o deja de interactuar contigo. Bien diseñado, llega cuando la persona lo necesita y no cuando a ti te toca enviar.
Aquí verás cómo diseñar un flujo en tres pasos y los siete que toda estrategia de email marketing debería tener. Para cada uno te decimos qué base de licitud necesita según la Ley 21.719, porque no todos se pueden enviar a cualquier contacto.
Cómo diseñar un flujo en tres pasos
1. Elige el disparador
El disparador es el evento que activa el flujo. Los más comunes son:
- el registro en tu sitio o tu plataforma
- la descarga de un contenido
- un carrito o un formulario abandonado
- un clic en un enlace clave
- varias semanas sin interacción con tus correos
El disparador le da relevancia al mensaje: el flujo acompaña algo que la persona acaba de hacer.
2. Dale un solo objetivo
Un flujo que intenta educar, vender y reactivar al mismo tiempo pierde claridad. Elige uno: activar a un usuario nuevo, conseguir una reunión comercial, aumentar el uso de una función o recuperar a un contacto inactivo. Con el objetivo claro, cada correo tiene una tarea.
3. Arma una secuencia corta
Cada correo responde una pregunta: ¿qué necesita entender la persona en este momento? En un flujo de onboarding, por ejemplo:
- Bienvenida: qué puede esperar.
- Primer paso: cómo empezar.
- Beneficio concreto: por qué le sirve.
- Caso de uso: cómo lo aplica alguien como ella.
- Acción: una tarea que la acerque al objetivo.
Antes de automatizar, prueba el contenido a mano con un grupo chico y define con qué indicador vas a medir el flujo.
Los 7 flujos que toda estrategia necesita
1. Bienvenida
Se activa cuando alguien se suscribe. Objetivo: que sepa qué va a recibir y dé un primer paso.
Es el momento en que la persona está más atenta. Cuéntale qué tipo de contenido recibirá, presenta tu marca en pocas líneas, ofrécele un recurso útil e invítala a una acción simple. No conviertas el primer correo en una venta agresiva ni cierres el flujo con un solo “Gracias por suscribirte”.
Base de licitud: el consentimiento que dio al suscribirse. Guarda el registro de quién aceptó, qué, cuándo y cómo.
2. Nurturing
Se activa cuando alguien descarga un contenido, se inscribe en un webinar o interactúa contigo por primera vez. Objetivo: ayudarle a tomar una decisión informada antes de venderle.
Comparte contenido educativo, casos de uso reales y respuestas a las objeciones más comunes. Evita repetir el mismo mensaje de venta en cada correo.
Base de licitud: es promocional, así que recomendamos consentimiento. Descargar un ebook no es aceptar promociones: el formulario tiene que pedirlo aparte, porque la ley exige que el consentimiento sea específico para ese fin.1
3. Carrito o formulario abandonado
Se activa cuando alguien deja una compra o una solicitud a medias. Objetivo: que retome lo que dejó pendiente.
Envía el primer recordatorio pronto, dile qué quedó pendiente, facilítale volver con un enlace directo y ofrécele ayuda. No insistas de más ni culpes a la persona.
Base de licitud: busca que la persona compre, así que es promocional: recomendamos consentimiento. Y el flujo solo aplica si ya te dio su correo.
4. Onboarding
Se activa cuando alguien se convierte en cliente o crea su cuenta. Objetivo: que obtenga valor del producto lo antes posible.
Guíalo paso a paso, muéstrale las funciones principales con ejemplos y celebra sus primeros logros. No asumas que ya sabe usar el producto ni alargues el flujo sin necesidad.
Base de licitud: según nuestra lectura, enseñarle a usar lo que contrató es parte del contrato, así que no necesita consentimiento. Si un correo del flujo le ofrece otro producto o un plan mayor, esa parte es promocional.
5. Reactivación
Se activa cuando un contacto lleva semanas sin hacer clic ni interactuar. Objetivo: recuperarlo o confirmar que ya no quiere tus correos.
Reconoce la inactividad, ofrécele algo nuevo o útil y pregúntale si quiere seguir recibiendo tus correos. Si no responde, sácalo de tus envíos: los contactos inactivos perjudican tu entregabilidad. Mide la inactividad por clics y no por aperturas, porque Apple Mail registra aperturas aunque la persona no abra el correo.
Base de licitud: un “Te extrañamos, vuelve con 20% de descuento” es promocional: recomendamos consentimiento. Con ex clientes, también.
6. Reseñas y recomendaciones
Se activa después de una experiencia positiva, como una compra entregada o un problema resuelto. Objetivo: que un cliente satisfecho te recomiende.
Pídele su opinión, invítalo a dejar una reseña o a sumarse a un programa de referidos, y hazlo fácil. No lo pidas demasiado pronto ni sin explicar qué gana.
Base de licitud: una encuesta única, ligada a una compra y con desuscripción, puede apoyarse en el interés legítimo, aunque es discutible. Invitar a un programa de referidos es promocional: recomendamos consentimiento.
7. Contenido
Se activa de forma periódica, según los intereses del contacto. Objetivo: mantener la relación sin vender en cada correo.
Comparte guías, artículos y recursos útiles, alterna formatos y mantén una frecuencia razonable. No conviertas cada correo en una promoción.
Base de licitud: funciona como un newsletter: recomendamos consentimiento.
Email o WhatsApp: cuándo usar cada uno
El email sirve cuando la persona necesita entender algo antes de actuar: explicar un proceso, educar sobre un producto o contar una historia en varias entregas. Por eso domina en el nurturing y el onboarding.
WhatsApp sirve cuando hay que actuar rápido: confirmar una cita, recordar un evento, completar un registro o avisar de un pago pendiente.
Un recorrido puede combinar los dos: la persona descarga un ebook, recibe un correo, hace clic, recibe un WhatsApp y agenda una reunión. Para escribirle por WhatsApp, Meta exige que haya aceptado recibir tus mensajes por ese canal. En Fidelizador puedes combinar email, SMS y WhatsApp en una sola plataforma.
Flujos que se adaptan
Los flujos más útiles no son lineales: cambian según lo que hace la persona. Si hace clic, recibe contenido más avanzado o pasa a otro flujo; si no interactúa, recibe un recordatorio. Decide con los clics y no con las aperturas, que Apple Mail registra aunque nadie abra el correo.
Errores comunes
- Automatizar antes de probar: prueba el contenido a mano antes de escalarlo.
- No definir cómo medir: cada flujo necesita su indicador, como la tasa de conversión o de activación.
- Enviar de más: más correos no significan más resultados.
- Ignorar el contexto: un flujo que no responde a lo que hizo la persona se lee como spam.
- Olvidar la base de licitud: enviar promociones sin una base de licitud que puedas probar es una infracción grave según la Ley 21.719.2
Antes de activar un flujo
Un buen flujo se mide por algo simple: si cada correo llega en el momento correcto del recorrido de la persona. Antes de activarlo, revisa qué correos necesitan consentimiento según la Ley 21.719.